agosto 15th, 2012

Muerdes la piedra con saña, pero parece bastante sólida. Tus dientes resbalan por la superficie sin hacerle mella, y, más aún, te muerdes la lengua por equivocación. En cuanto la sangre te llena la boca, empiezas a sentir una sensación extraña, como si de repente tuvieses un hambre antinatural de devorar y matar, de beber sangre y alimentarte de vísceras…

¡He de dominar esta locura!

Sangre, sangre, dulce sangre…

agosto 15th, 2012

Campos de Folburg, verano de 2520

La nueva armadura que te han fabricado es pesada y engorrosa, pero, según el herrero que la forjó para ti, es una copia exacta de la que portó Vlad en el sitio de Altdorf. No es que te entusiasme la comparación: en el sitio de Altdorf fue donde Vlad perdió la vida.

Miras en torno para ver a tus huestes preparadas para la batalla. Los vivos, los muertos y los no-muertos, reunidos en una inmensa mesnada que ocupa hectáreas. Como los grandes ejércitos de Sylvania de antaño, aunque en esta ocasión haya sido reunido para una guerra civil. Al otro lado de los campos, el ejército de Mannfred es algo menor en número de efectivos, pero cuenta con una división de los temibles Dragones Sangrientos. Sobre él aletean murciélagos vampiro. Los lobos aúllan y los necrófagos berrean. Un grupo de mercenarios humanos entona una canción de batalla. Nachtzeit tira de sus riendas.

“En fin, la suerte ya está echada” piensas, antes de dar la orden de sonar las trompetas y avanzar al encuentro del enemigo.

¿FIN?

agosto 14th, 2012

3. Te debates luchando como un lobo, defendiéndote con tus mejores trucos de espadachín. De hecho, manejas la espada prodigiosamente, aunque no sabes dónde has aprendido esgrima. Al final, sin embargo, una de las estocadas penetra en tu corazón, tras encontrar un hueco en tus defensas. Intentas taponar la herida cuando la espada vuelve de nuevo, abriéndote el cráneo y tirándote al suelo.

agosto 14th, 2012

3.1 No faltaré a mi palabra. Aquí pierdo la vida… Pero… Sois… Un… Bastard… Ghhh…

3.1.1 Listo. Menudo idiota.

agosto 14th, 2012

3. Pero no me refería a cosas como esa…

3.1 ¡Hacedlo!

3.2 Dejadlo, era una broma pesada.

3.3 Pues marchaos de aquí con deshonor.

agosto 14th, 2012

Escoltado por el Dragón Sangriento, pronto tus pasos te conducen a Nachtdorf y a la fortaleza de la duquesa Gabrielle. El vampiro capitán de la puerta, un tal Adalwolf, gruñe al verte, y exige que el caballero quede fuera de la torre principal. Luego, te escolta con tu señora.

Bien.

agosto 14th, 2012

No sé más que que mi señor Mannfred nos ordenó capturaros, a vos y a vuestro compañero, el señor Andrei, señor de Senkehof. Y si os resistíais, mataros. Y llevar vuestros cuerpos a donde está él, a la aldea de Heissen, que está castigando a sangre y fuego y cuyos habitantes ha ordenado matar por no pagar impuestos. No puedo decir más porque no lo sé.

Bien. Dadme escolta hasta el castillo de la duquesa Gabrielle.

Os libero de vuestro juramento. Id en paz.

agosto 14th, 2012

1. No sé más que que mi señor Mannfred nos ordenó capturaros, a vos y a vuestro compañero, el señor Andrei, señor de Senkehof. Y si os resistíais, mataros. Y llevar vuestros cuerpos a donde está él, a la aldea de Heissen, que está castigando a sangre y fuego y cuyos habitantes ha ordenado matar por no pagar impuestos. No puedo decir más porque no lo sé.

1.1 Bien. Dadme escolta hasta el castillo de la duquesa Gabrielle.

1.2 Os libero de vuestro juramento. Id en paz.

agosto 14th, 2012

Me habéis derrotado… Algo que nunca consiguió nadie desde que me convertí en vampiro, excepto mi sire y Mannfred von Carstein. A partir de ahora, me consideraré vuestro seguidor. (se arrodilla, con la armadura roja tintada de oscura sangre, que sigue manando de la herida del cuello) Pues mi sire lo hizo poco después de mi transformación, y Mannfred con magia oscura. Sois el mayor guerrero que he conocido. Por favor, dejad que me una a vos, si sobrevivo a mis heridas.

Para empezar, decidme por qué os mandaron capturarme.

No tengo más que deciros que desearos suerte en vuestro sendero de perfeccionamiento marcial. Sois un caballero sangriento y no debéis tener amo. Os libero.

¿Ah, sí? ¿Juráis servirme? Bien, acepto vuestra promesa. ¿Haréis todo lo que os pida? ¿Sí? ¿De verdad? Hundíos la espada en el corazón. Es una orden.

agosto 14th, 2012

Campos de Folburg, verano de 2520

La nueva armadura que te han fabricado es pesada y engorrosa, pero, según el herrero que la forjó para ti, es una copia exacta de la que portó Vlad en el sitio de Altdorf. No es que te entusiasme la comparación: en el sitio de Altdorf fue donde Vlad perdió la vida.

Miras en torno para ver a tus huestes preparadas para la batalla. Los vivos, los muertos y los no-muertos, reunidos en una inmensa mesnada que ocupa hectáreas. Como los grandes ejércitos de Sylvania de antaño, aunque en esta ocasión haya sido reunido para una guerra civil. Al otro lado de los campos, el ejército de Mannfred es algo menor en número de efectivos, pero cuenta con una división de los temibles Dragones Sangrientos. Sobre él aletean murciélagos vampiro. Los lobos aúllan y los necrófagos berrean. Un grupo de mercenarios humanos entona una canción de batalla. Nachtzeit tira de sus riendas.

“En fin, la suerte ya está echada” piensas, antes de dar la orden de sonar las trompetas y avanzar al encuentro del enemigo.

¿FIN?